Bruselas (EFE).- Los ministros de Economía y Comercio de España, Alemania, Italia, Portugal y Austria, pidieron a la Comisión Europea a través de una carta publicada este sábado un impuesto a los beneficios de las energéticas para distribuir «de manera equitativa» las consecuencias de la guerra en Oriente Medio.
«El conflicto en Oriente Medio ha provocado un aumento de los precios del petróleo, lo que supone una carga considerable para la economía europea y para los ciudadanos europeos. Es importante que esta carga se distribuya de manera equitativa», señalaron los ministros en la carta, fechada el 3 de abril y dirigida al comisario europeo de Clima, Neutralidad Climática y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, según informó hoy en X el titular de Economía, Comercio y Empresa de España, Carlos Cuerpo.
MinistersMarkus Marterbauer@JMirandSarmento@larsklingbeilGiancarlo Giorgetti andI are asking @EU_Commission to explore a temporary solidarity instrument for energy companies to contribute from war-driven windfall profits & ease the burden on consumers and taxpayers pic.twitter.com/3SDxaB67Tw— Carlos Cuerpo (@carlos_cuerpo) April 4, 2026
Para ello, los ministros de los cinco Estados miembros proponen que el Ejecutivo Europeo desarrolle medidas para gravar los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas a través de un «instrumento de contribución a escala de la UE sustentado en una base jurídica sólida».
Un mecanismo que ya se usó en 2022
«Ya en 2022 se introdujo un instrumento similar mediante una contribución solidaria temporal (…) como medida de emergencia para hacer frente a los elevados precios de la energía» provocada por la invasión rusa de Ucrania, recordaron los ministros.
Sin embargo, plantearon a la Comisión estudiar si los beneficios obtenidos en el extranjero por las empresas petroleras multinacionales pueden incluirse de una manera más específica de lo que se hizo en 2022.El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, en una imagen de archivo. EFE/ Borja Sánchez-Trillo
Los ministros de Economía aseguraron que esta «solución europea» permitiría financiar «ayudas temporales, especialmente para los consumidores, y frenar el aumento de la inflación, sin imponer cargas adicionales a los presupuestos públicos».
Asimismo, mandaría «un mensaje claro» que quienes se beneficien de la guerra deben aportar «para aliviar la carga que recae sobre la población en general».
«Nos complace que la Comisión Europea haya prometido examinar rápidamente la cuestión», concluyeron.