Por: José Lois Malkun
Cuando los rendimientos de bono del tesoro de Estados Unidos a 2, 10 o 30 años aumenta, el gobierno tiembla. Todo parece indicar lo contrario, pero no es así. Lo explicamos con simples palabras.
Los bonos del Tesoro pagan un cupón fijo. Cuando los intereses bajan ese cupón se hace más atractivo, porque su valor sube.
Cuando el rendimiento de los bonos baja, el gobierno puede emitir mas deudas a menor tasa. Si los rendimientos suben, emitir deuda es más costoso.
En resumen, cuando el rendimiento de los bonos a 10 años baja, el precio del bono sube y la deuda de Estados Unidos no baja, pero se hace mas manejable pagando menos intereses.
La deuda de Estados Unidos ronda el 127% del PIB (unos 38 billones) aumentando el año pasado en dos billones y con la guerra en Oriente Medio aumentaría mas este año. Para que los mercados vean que esta deuda es sostenible y no hay peligro de un “default” o impago, es necesario que el crecimiento de la economía estadounidense ronde el 3% anual.
Sin embargo, en el 2025 la economía creció en 2.2%, con una fuerte caída en el último trimestre (0.5%). Con la guerra en Oriente Medio, los aranceles del 15% y una caída del consumo por el shock petrolero, el crecimiento del 2026 se estima entre 1.5% y 2%. En mi opinión, siendo el consumo el 70% del PIB y notando su caída en el ultimo trimestre del 2025, el crecimiento de la economía de Estados Unidos el próximo año estaría entre un 1.3% y 1.5%.
Esto suponiendo que la FED mantenga las tasas de interés sin cambio en el primer semestre y se mantengan igual el resto del años si la inflación se dispara a 3% o más, considerando los altos precios de los combustibles (aumento entre 30% y 50% después del inicio de la guerra con Irán). En california un galón de gasolina esta costando unos 6 dólares o 365 pesos, donde se produce mucho petróleo.
Finalmente, estos datos no nos ayudan como pais. El BCRD mantendrá su tasa de política monetaria si la FED no la mueve, el turismo proveniente de Estados Unidos puede bajar por la inflación (alimentos, transporte y bienes duraderos más caro) y las remesas también, si aumenta el desempleo.
El turismo puede seguir aumentando con la llegada de viajeros desde otros países y las remesas no se verían muy afectadas porque los últimos datos de empleo no son tan malos.
El precio del oro (US$4,800 la onza ayer) compensa parcialmente el subsidio a los combustibles y el crecimiento promedio de 3.7% en enero y febrero, con una inflación a la baja, son signos muy positivos. Veremos que pasa en marzo con la guerra en el Golfo Pérsico.
La inversión extranjera puede hacer la diferencia atrayendo capitales de países del Golfo Pérsico, semidestruidos por la guerra.
Si el cese al fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán es permanente, el crudo (WTI) podría bajar de precio un 25% en pocos semanas, aunque se mantendrá por meses sobre los 75 dólares el barril por los daños causados a la infraestructura petrolera. Y la economía dominicana, en ese escenario, crecería entre 3.3% y 3.7% en 2026 aunque el déficit fiscal podría aumentar más del 3% del PIB, por los subsidios.
