WTTC insta una gestión turística más inteligente ante el turismo masivo

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés) propuso una gestión más equilibrada del turismo en los destinos más populares a nivel global. Así lo sugiere el consejo en su nuevo informe “Gestión de la masificación en los destinos: Un llamado a la acción”.

El reporte asegura que no hay soluciones simples e inmediatas para el turismo masivo, por lo tanto, el WTTC instó a los gobiernos, líderes locales y empresas a que trabajen juntos, pensando a largo plazo y en el bienestar de las comunidades.

“La masificación no es solo un problema del turismo. En muchos casos, las verdaderas causas son la falta de inversión, una mala planificación y decisiones fragmentadas. Estos desafíos impactan tanto a residentes como a visitantes y exigen soluciones conjuntas”, expuso el WTTC mediante un comunicado.

Destacó que el sector de viajes y turismo representa casi el 10% del producto interno bruto (PIB) mundial y uno de cada diez empleos. Resalta que, en los próximos diez años, este sector generará uno de cada tres nuevos puestos de trabajo. “Bien gestionado, este crecimiento impulsa el desarrollo económico, la comprensión cultural y la protección ambiental. Mal gestionado, pone todo eso en riesgo”, analiza.

En 2025, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo prevé que este sector aporte casi US$11 billones a la economía mundial y sustente 357 millones de empleos. Subraya que esta cifra exige una planificación responsable.

Indicó que los gobiernos ingresan cada año más de US$3.3 billones procedentes del sector, el 9.6% de la recaudación fiscal global. WTTC insta a reinvertir ese dinero en infraestructuras clave y en soluciones para aliviar la presión sobre los destinos más saturados.

Un plan claro y accionable

El informe propone seis pasos concretos para que los destinos gestionen mejor el turismo

Propuso la organización efectiva con el objetivo de reunir a los actores clave en grupos de trabajo con poder real. Además, sugirió tener un plan que defina una visión común y una estrategia clara para el destino.

Asimismo, expuso que los destinos turisticos deben basarse en datos, tras agregar que sin datos, no hay soluciones efectivas. “Hay que entender bien el problema”, sustentó.

Además, mantenerse alerta para monitorizar las condiciones y actuar antes de que sea tarde. Invitó a que realicen inversiones inteligentes en reforzar infraestructuras y resiliencia, con total transparencia. Y por último, dar voz a los residentes e incluir a la comunidad y mostrar cómo se benefician del turismo.

¿Por qué importa?

El informe del WTTC manifiesta que “cada vez más destinos imponen tasas turísticas, pero estas medidas no siempre solucionan el problema y pueden poner en riesgo empleos, ingresos y servicios”.

El informe advierte que si 11 grandes ciudades europeas limitaran los visitantes, podrían perder US$245,000 millones en PIB y casi 3 millones de empleos en solo tres años.

También destaca casos de destinos que ya están actuando con inteligencia, como Barcelona, con un modelo de colaboración público-privada alineado con los ODS. Flandes, que sitúa las necesidades de la comunidad en el centro de su estrategia turística, y Dubrovnik, que coordina con la industria de cruceros para reducir la congestión y fomentar el diálogo con los residentes.

Además, destaca a Islandia, que reinvierte directamente los ingresos turísticos en la protección del entorno.

Julia Simpson, presidenta y CEO del WTTC, declarado que “el sector de viajes y turismo genera empleo, inversión y una mayor conexión entre culturas. Pero hay que gestionar ese crecimiento con inteligencia”.

“Este no es un debate sobre si debemos frenar el turismo, sino sobre cómo hacerlo funcionar para todos: residentes y visitantes. Apostamos por una visión a largo plazo, cooperación real y beneficios compartidos”, indicó.

El informe subraya que no hay una solución única. Cada destino tiene su realidad. Pero con datos, cooperación y estrategia, el sector puede seguir creciendo de forma sostenible, sin perder su esencia.

Insta a los líderes a ir más allá de respuestas a corto plazo y a reinvertir los ingresos turísticos en infraestructuras críticas, servicios públicos y bienestar local.