La República Dominicana es el séptimo país a nivel mundial y el tercero en América Latina con mayor dependencia de la inversión extranjera proveniente de Estados Unidos. Según un informe de FDI Markets, una herramienta de datos del periódico británico Financial Times, el 32.6 % de los proyectos de inversión que ingresan al país tienen origen estadounidense.
Los dos países con mayor dependencia de la inversión de EE.UU. son, en ese orden, Costa Rica (58.1 %) y México (34 %). De acuerdo con datos del Banco Central, en 2024 Estados Unidos se mantuvo como el principal emisor de inversión extranjera directa en República Dominicana, con un monto de 1,161.9 millones de dólares, seguido de España, con 1,126.0 millones. La inversión extranjera total recibida en ese año ascendió a 4,512.0 millones de dólares.
El informe de FDI Markets se publica en un contexto en el que, como reconocen sus autores, se abren oportunidades en el marco del nearshoring y friendshoring, estrategias que buscan acercar la producción a EE.UU. ya sea geográficamente o por afinidad en valores políticos y económicos, con el objetivo de lograr mayor estabilidad. El estudio advierte que los planes de expansión internacional podrían estar siendo revaluados por los inversionistas, como resultado de diversos factores, entre ellos los conflictos geopolíticos, la guerra comercial y las nuevas políticas arancelarias. Asimismo, señala que en 2024 la actividad de inversión saliente desde Estados Unidos permanecía estancada. Las políticas impulsadas por la administración de Donald Trump apuntan a relocalizar la producción dentro del propio territorio estadounidense o en países aliados, que podrían beneficiarse con aranceles más bajos. El informe también subraya que la incertidumbre generada por los cambios en los regímenes arancelarios representa un riesgo adicional para los inversionistas, algo con lo que coincidimos. No obstante, consideramos que, a medida que disminuya la presión de estas políticas, el flujo de inversión estadounidense hacia la República Dominicana podría intensificarse.
Esto no solo por el traslado de inversiones desde países percibidos como hostiles por EE.UU., sino también porque competidores regionales, como México, están perdiendo atractivo. De hecho, este proceso ya ha comenzado. Según una reciente publicación de CNN, varias empresas estadounidenses están evaluando a la República Dominicana como una solución estratégica en el proceso de reconfiguración de sus cadenas de suministro.La publicación cita ejemplos concretos. La imposición de un arancel del 25 % a México por parte del gobierno estadounidense generó suficiente incertidumbre como para que Randy Carr, presidente de World Emblem,el mayor fabricante mundial de parches para prendas de vestir y proveedor de entidades como el Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., UPS, la NHL y Levi’s, decidiera viajar a la República Dominicana en busca de una alternativa para sus inversiones.
A esto se suma el llamado que hace Marino Auffant, fundador de Auffant Global Advisory, firma especializada en estrategias público-privadas para promover la inversión en manufactura, quien afirmó en dicha publicación que varias compañías estadounidenses han iniciado o anunciado su traslado desde China hacia la República Dominicana.
Lo hemos escrito antes y lo repetimos: las oportunidades para que República Dominicana capte un mayor flujo de inversión extranjera, especialmente desde EE.UU. están presentes. Aprovecharlas dependerá de cuánto avancemos en la formación de nuestros recursos humanos y en la construcción de la infraestructura necesaria para bien recibirlas. No dejemos que el viento se lleve lo que pudo ser, para nuestro país, un milagro.

