EXCLUSIVO PARA LOS COLEGAS DEL COLEGIO DOMINICANO DE ECONOMISTAS

Ojo con los últimos datos del BCRD

Aunque resaltando algunos aspectos positivos, hay que ponerle mucha atención al último informe del BCRD.

La economía está cayendo demasiado rápido 5.4% agosto, 4.8%, septiembre, 3.8% octubre y 2.9% noviembre.

Estamos hablando de casi un 1% de caída mensual en los últimos 4 meses y eso se llama entrar en recesión muy temprano en el 2023.

La construcción y la manufactura se están contrayendo demasiado, la minería sigue en negativo y otros sectores crecen tímidamente.

El déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, que la estimamos entre 3% y 3.5%, está prevista a cerrar en 5.1%, cifra demasiado alta a pesar de que la inversión externa llegaría a unos US$4 mil millones, cifra muy alentadora.

El problema es que las importaciones son astronómicas por los altos precios de las materias primas alimenticias, gas y petróleo y materiales de construcción, aunque exportamos más que el 2021.

Pero el déficit de la balanza de bienes será el más alto en muchos años y eso disparó el déficit externo (a junio la balanza de bienes alcanzaba un déficit de US$8 mil millones pudiendo llegar a los US$15 mil millones a fines del 2022, un 38% por encima del 2021).

A ese ritmo las reservas netas del Banco Central han estado disminuyendo desde agosto a noviembre (de US$14,455 a US$13,084 millones) aunque repuntó en diciembre (US$14,300 millones o 12.5% del PIB diciembre), manteniendo un nivel que representa casi 6 meses de importaciones.

El peso se ha ido devaluado en las últimas semanas, pero mantiene un nivel estable.

Lo importante es que los ingresos en dólares en el 2022 podrían llegar a la cifra récord de US$39 mil millones.

El 2022 podría cerrar por debajo del 5%, salvo que el gobierno impulse la inversión pública en diciembre, que ha estado muy por debajo de lo programado.

Sea 5% o ligeramente por debajo, el crecimiento es bueno, comparado a casi dos tercios de los países del mundo.

La inflación (7.58 a noviembre), seguirá cayendo, pero terminará posiblemente sobre el 7% en el 2022 (BCRD la estima en 7.1% colocándose en el sexto lugar entre los países con más baja inflación en ALC, lo que requiere medidas monetarias más restrictivas para llevarla al rango meta.

La subyacente está en 6.59%.

Muchas empresas medianas y pequeñas formales no estarán preparadas para lo que viene porque no aguantarán tasas de interés mucho más altas, aumentos salariales con mayores aportes a la seguridad social y una caída en la demanda.

Las informales ni tienen préstamos ni pagan la SS pero venderán mucho menos y los empleados exigirán mayor salario.

Toda pinta a que el 2023 podría ser peor a lo que yo imaginaba y el sector financiero debe estar preparado para un posible deterioro de la cartera de préstamo, al margen de que los indicadores de la banca múltiple son extremadamente sólidos.

Todavía el crédito esta creciendo a niveles muy elevados (14.2% interanual) a pesar de los aumentos en las tasas activas de la banca múltiple entre un 30% y 40%.

El empleo comenzará a dar signos de ralentización a principios de año por los despidos en varios sectores de la economía.

A pesar de un aumento en los ingresos fiscales de un 8% sobre lo programado, cerraremos el año con un déficit de 3.6% del PIB, superior en 0.6% a lo programado, por el elevado gasto social, que incluye la congelación en los precios de los combustibles.

Hice mis proyecciones en octubre, pero algunas cifras empeoraron.

No son todas buenas noticias para desearles un feliz y próspero año 2023 pero siempre he dicho que a las crisis hay que sacarle ventaja de alguna forma y la nuestra descansa en la estabilidad, transparencia, seguridad jurídica y buen clima de negocios para la inversión externa, que estará buscando refugio y seguridad para su dinero.

Sin olvidar que la crisis en Haití la seguiremos teniendo en nuestras espaldas.

Por último, nuestros problemas económicos dependerán, en gran medida, de que como la economía de Estados Unidos cerrará el 2022 (PIB, inflación y empleo) y como comenzará el 2023, cuando las tasas de la FED podrían volver a subir en el primer trimestre.

Obviamente, las cifras para el 2023 en Estados Unidos son realmente preocupantes y las de Europa o China no pueden ser peores.

MORALEJA: PARA TENER ÉXITO, TU DESEO DE ALCANZARLO DEBE SER MAYOR QUE TU MIEDO AL FRACASO

😞