El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó su misión de consulta del Artículo IV en República Dominicana con una evaluación positiva del desempeño económico del país, aunque advirtió sobre riesgos fiscales y externos que requieren atención urgente.
Según la declaración final del personal técnico, el crecimiento sostenido de la economía dominicana en las últimas dos décadas ha sido impulsado por reformas institucionales, estabilidad política y un entorno favorable para los negocios. Este progreso ha permitido la más rápida convergencia de ingresos en América Latina y el Caribe durante ese período.
El FMI proyecta un crecimiento del PIB real de alrededor del 3% para 2025, tras un repunte del 5% en 2024 gracias al dinamismo de las exportaciones y el crédito. La inflación se mantiene dentro de la meta del Banco Central (BCRD), con un promedio interanual de 3.6%, y se espera que se estabilice en torno al 4%.
El déficit en cuenta corriente se estima en 2.5% del PIB, financiado íntegramente por inversión extranjera directa (IED), mientras que el déficit fiscal podría aumentar a 3.5% del PIB debido al incremento en el gasto de capital contemplado en el presupuesto reformulado.
Riesgos y recomendaciones
El FMI advierte que la alta incertidumbre global y las condiciones financieras más restrictivas podrían afectar el clima de negocios. También señala la vulnerabilidad del país ante desastres naturales y la necesidad de acelerar reformas en el sector eléctrico para evitar presiones fiscales adicionales.
Entre las recomendaciones clave se incluyen:
Reducir gradualmente los subsidios eléctricos, protegiendo a los más vulnerables.
Fortalecer el mecanismo de transmisión monetaria y mantener la flexibilidad cambiaria del peso.
Adoptar las normas de Basilea II y III para reforzar la estabilidad financiera.
Reanudar la implementación del Pacto Eléctrico, con inversiones en transmisión y distribución.
Impulsar reformas estructurales para mejorar el capital humano, la competitividad y la resiliencia ante desastres naturales, en línea con los objetivos de la estrategia nacional Meta2036.
El FMI concluye que República Dominicana está bien posicionada para sortear los desafíos actuales, siempre que mantenga una coordinación efectiva entre sus políticas fiscales y monetarias, y avance en las reformas necesarias para sostener el crecimiento inclusivo y la estabilidad macroeconómica.

