Gobierno aboga por tarifas diferenciadas para eficiencia hídrica en la agricultura

El agua es un factor imprescindible en la producción. Se estima que la disminución de su suministro puede traducirse en un crecimiento más lento de nuestro sector agrícola. Ante esa realidad, tecnificar el campo no es una opción, es una necesidad, entienden desde la Comisión de Fomento a la Tecnificación Nacional de Riego, un organismo estatal.

En República Dominicana, el 82 % de toda el agua que se consume se destina a la agricultura, y apenas un 18% es para el uso doméstico e industrial. Pero resulta alarmante el hecho de que, del 82% del agua que se consume específicamente para la agricultura se pierde el 70%.

Lo anterior indica que de toda el agua que se consume en el país, se pierde un 57% y que con apenas un 30% del agua que se consume en la agricultura se pudiera producir la misma cantidad de alimentos si los sistemas de riego fueran tecnificados.

Ante ese panorama, la tecnificación de riego (instalación de sistema de riego por goteo) se erige como una herramienta fundamental para para hacer frente a los efectos del cambio climático y para garantizar la sostenibilidad de los recursos hídricos.

Claudio Caamaño Vélez, director ejecutivo de la Comisión, ha expresado su preocupación por la actual estructura de tarifas en el sector agrícola. En declaraciones a elDinero, Caamaño señaló que los productores pagan tarifas por uso de agua con base en las tareas regadas y no por la cantidad, es decir, que es indistinto, entre los que usan sistema tecnificado, que ahorra agua, y los que tienen métodos de gravedad con canales de riego. Este sistema de cobros, según el ejecutivo, no refleja la eficiencia en el uso del agua y podría desincentivar la adopción de sistemas más eficientes.

Propone la implementación de tarifas diferenciadas, donde los productores que utilicen sistemas de riego más eficientes, como el riego por goteo, reciban tarifas más bajas. Caamaño argumenta que esto no solo sería más justo para los productores, sino que también impulsaría la adopción de tecnologías que promuevan un uso más racional del agua.

“No es lo más justo, pero es el mecanismo que se establece”, dijo el funcionario. “Me gustaría que un futuro pueda existir una tarifa diferenciada, que para el productor que use sistema riego eficiente haya una tarifa distinta”, agregó.

El director ejecutivo también destacó los beneficios económicos y ambientales de la tecnificación del riego, especialmente en comparación con métodos tradicionales como el riego por inundación. Además de la reducción en el consumo de agua y energía, Caamaño resaltó la disminución en el uso de fertilizantes y la mejora en la precisión de su aplicación, lo que conlleva a un aumento en la productividad y rentabilidad para los productores.

“Cuando utilizas menos agua, vas a tener que utilizar menos energía para mover esa agua. Eso se te revierte en la economía. Si utilizas agua mediante un esquema ineficiente y tienes que mover grandes volúmenes de agua, tú tendrás que poner demasiados paneles solares (si dispone de energía fotovoltaica)”, agregó.

Para Caamaño, cuando el agua es utilizada con más racionalidad, se tiene que disponer de menor cantidad. “Puedes disponer de esa energía fotovoltaica para otros usos y eso pues también tiene una serie de repercusiones en la rentabilidad y muchísimos temas incluso tipo ambientales”, explicó.

Precio

De acuerdo con un informe de la Comisión Internacional de Riego y Drenaje (ICID), las necesidades en el subsector de riego están relacionadas con la mejora de la eficiencia, la productividad y la organización en aspectos de los sistemas de riego. La publicación indica que el mal mantenimiento de las infraestructuras existentes y uso irracional del agua son causas de la baja eficiencia (general) del riego en un 25%.

Las tarifas anuales por los servicios de riego son bajas. Estas varían desde US$4.75 por hectárea en algunas regiones a US$24 por hectárea para agricultores con menos de 10 hectáreas que no cultivan arroz). Los costos del agua por agricultor sólo representan del 0.21% al 0.58 % del costo de producción total.

En República Dominicana se abastece el 13% del área irrigada por aguas subterráneas, el 54% por tomas de embalses y el 33% de tomas directas de ríos y arroyos. Al menos 26 de las 32 represas existentes al momento del estudio República Dominicana, Informe Sectorial del Agua 2021, cubrían 150,800 ha aptas para riego.

Escasez

De acuerdo con Caamaño, otra de las problemáticas del sector es el poco sumistro de agua para algunos productos. “Hay muchos productores que la cantidad de agua que reciben no le es suficiente para poder irrigar todos sus predios. Nosotros conocemos productores en la Línea Noroeste, por ejemplo, que tienen 100 tareas, pero no pueden sembrar más de 40 tareas porque la cantidad de agua que reciben no es suficiente con los sistemas de riego tradicional”, dijo.

La actual situación pone de relieve la necesidad de revisar las políticas de tarifas de agua en el sector agrícola y promover la adopción de sistemas de riego más eficientes para garantizar la sostenibilidad del recurso hídrico y la rentabilidad de los productores.

Sobre la implementación del sistema de riego, elDinero conversó a profundidad con Claudio Caamaño Vélez, director ejecutivo de la Comisión de Fomento a la Tecnificación del Sistema Nacional de Riego. La entrevista completa será publicada en la próxima edición en elDinero.com.do