El Poder Ejecutivo depositó este viernes una adenda al Fideicomiso Pro-Pedernales que busca, entre otros objetivos, “aportar” terrenos del Estado para desarrollar el proyecto turístico de Cabo Rojo que se impulsa en la provincia sureña.
Según el documento depositado por el presidente Luis Abinader, tres terrenos de Pedernales con más de 23 millones de metros cuadrados serían entregados por el fideicomitente, representado en el contrato por el Gobierno dominicano, al Fideicomiso Pro-Pedernales que de acuerdo con el mismo convenio, puede recibir aportes o inversiones de personas físicas o jurídicas a través de la figura de “fideicomitente adherente”.
De ser aprobado por el Congreso Nacional, los tres terrenos serán aportados por el Gobierno con cualquier mejora que se encuentre construida sobre los mismos, proyectos que sean instalados en el futuro y su valor de tasación al momento del aporte.
Además, la adenda establece que el Gobierno está obligado a a entregar a la Fiduciaria Reservas las certificaciones de estado jurídico de los terrenos, certificaciones de impuestos al patrimonio inmobiliario, las tasaciones actualizadas de los inmuebles, entre otros documentos que se soliciten.
En el párrafo séptimo de la documentación queda “expresamente” entendidos que los terrenos cedidos al fideicomiso no incluyen áreas que formen parte del Parque Nacional Jaragua, la Sierra de Bahoruco, Bahía de las Águilas u otras zonas protegidas.
El mismo proyecto que deberán estudiar los legisladores, modifica el numeral 7.10 del contrato para que se esclarezca que el fideicomitente (Gobierno) puede transferir al fideicomiso bienes o derechos futuros que integren el patrimonio (Pedernales).
En la cláusula octava de la adenda, hace referencia a la “planificación” explicando que el Fideicomiso Pro-Pedernales “es un ente encargado” de impulsar el proyecto turístico de Cabo Rojo y define “la mejor forma para estos fines dentro de un marco estratégico que permita identificar las prioridades”.
“Los proyectos y las obras de infraestructuras que puedan ser desarrollados bajo el Fideicomiso Pro-Pedernales se llevarán a cabo mediante el uso de cualquier vehículo jurídico que se entienda pertinente, siempre y cuando sea definido y aprobado por el Comité Administrativo”, dispone una de las cláusulas depositadas en la Cámara de Diputados.
El primer terreno del Estado que será aportado tiene una superficie de 16,736,131.58 metros cuadrados, el segundo cuenta con 4,428,129.60 metros cuadrados y el último tiene 23,779,465.30 metros cuadrados, todos con sus certificados de títulos de matrícula y ubicados en Pedernales.
Tratamiento tributario especial
Otro de los objetivos que permitió que el Poder Ejecutivo depositara la adenda del fideicomiso en el Congreso, es otorgar un tratamiento tributario especial para exonerar del pago de aranceles y de cualquier impuesto de importación a las maquinarias, equipos, materiales y otros bienes de naturaleza que sean requeridos para desarrollar el proyecto turístico.
Asimismo, el fideicomiso Pro-Pedernales estará exonerado del pago de ITBIS respecto de los honorarios por concepto de servicios fiduciarios.
En esencia, los impuestos que se no deberán pagar durante el desarrollo del fideicomiso son el ITBIS, el ISR, aranceles, impuesto al patrimonio inmobiliario, impuestos y tasas por servicios profesionales, inscripción de hipoteca, ganancias del capital e impuesto selectivo al consumo.
Estudio en el Congreso
Las adendas al mencionado fideicomiso aún no han sido estudiadas por los legisladores, pero se espera que el contrato sea enviado a una comisión de análisis en la próxima sesión de la Cámara de Diputados y que así sea aprobado y reenviado al Senado.

