MEPyD relaciona la mortalidad materna en la frontera con la pobreza

Las disparidades socioeconómicas tienen un impacto directo entre la salud y la mortalidad materna. Según el informe “Monitor de la frontera”, del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), en 2023 la tasa de mortalidad materna se situó en 143 muertes por cada 100,000 nacimientos vivos a nivel nacional, con un impacto aún más pronunciado en las provincias limítrofes.

El estudio, elaborado con datos del Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS) y el Observatorio de la Zona Fronteriza, resalta que provincias como Independencia (237.5%), Monte Cristi (136.7%) y Bahoruco (135.4%) presentan la mayor tasa de mortalidad materna.

Las condiciones socioeconómicas adversas, carencias nutricionales, el analfabetismo femenino, problemas de transporte, temas culturales y la falta de recursos económicos se han identificado como factores determinantes que aumentan el riesgo de muerte durante el embarazo, parto o puerperio, según los hallazgos del monitor sobre la salud materna, la mortalidad materna y el embarazo en adolescente en las siete provincias fronterizas (Bahoruco, Montecristi, Elías Piña, Pedernales, Santiago Rodríguez, Dajabón e Independencia).

Detalla que el 60% de estas muertes ocurren durante el embarazo y el 40% al momento del parto. En cambio, en el resto del país, el 30% fallece en el embarazo y el 20% en el parto. Al comparar la tasa de mortalidad materna con el índice de pobreza multidimensional se evidencia que casi la mitad de las provincias limítrofes se sitúan en un 190.1%, superando al resto del país.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se calcula que cada año se producen en el mundo cerca de 600,000 muertes maternas, lo que se traduce en 800 fallecimientos diarios. De estas la mayoría son por causas prevenibles y el 99% corresponden a países en desarrollo, siendo su incidencia mayor en localidades rurales y pobres. Una realidad a la que no escapa República Dominicana.

Según el informe, a pesar de la reducción del riesgo de muerte durante el embarazo, parto o puerperio, las tasas de mortalidad siguen siendo preocupantemente altas en el país, ubicándose entre las 12 naciones con tasas de mortalidad materna más alta, por encima del promedio de la región de Las Américas.

“Esta tasa (mortalidad materna) es elevada en los territorios donde el analfabetismo de las mujeres es mayor y que los factores socioeconómicos afectan la condición de salud de las mujeres, aumentando la posibilidad de que estas puedan morir durante el embarazo, parto o puerperio”, puntualiza el documento.

Embarazo en adolescente

Además, el informe destaca que la zona fronteriza enfrenta otro desafío significativo: el embarazo en la adolescencia. Con un porcentaje considerable de muertes maternas concentradas en grupos etarios jóvenes, este fenómeno agrega complejidad a la situación.

Desglosa que en el país hay aproximadamente 932,000 adolescentes entre 10 y 19 años. De esa cantidad, alrededor del 5.0% viven en la zona fronteriza. Para el 2023, en la zona 1,703 adolescentes de entre 10-19 años estaban embarazadas. El 13.3% de las muertes maternas en la zona fronteriza fueron adolescentes entre 15 y 19 años.

Los datos revelan la necesidad urgente de abordar estas desigualdades socioeconómicas y mejorar las condiciones de salud materna en la frontera para evitar tragedias prevenibles, según recomienda el informe del MEPyD.