Mucha gente conoce mis inclinaciones políticas, pero como el diablo sabe por viejo y no por diablo, no me presto jamás a usar información falsa o manipulada para demostrar si algo esta mal o esta bien.
Muchos de mis escritos exigiéndole al gobierno el impulso de algunas reformas institucionales, privatización de ciertos servicios públicos o correcciones en algunas variables macroeconómicas, se pueden interpretar como criticas al gobierno.
Pero cuando alguien quiere actuar como un profesional, no puede decir que todo está bien, que no hay amenazas de recesión y que somos la 8va. maravilla del mundo.
Fui opositor y critiqué a gobiernos anteriores. Pero lo hacía con las propias cifras que el gobierno publicaba.
Ahora hago lo mismo.
Pintando pajaritos en el aire no se ayuda a ningún gobierno ni te hace creíble en tus opiniones ante los lectores.
Siempre he usado cifras de fuentes oficiales en mis análisis y recurro con frecuencia a otras fuentes externas como el FMI, BM, Blomberg, World Data, Data Macro, GP Morgan, la FED, el BCE, CEPAL y en fin, otras fuentes de datos que publican los mismos países.
En efecto, hace dos días discutíamos en una reunión de amigos, algunos temas económicos.
En esas reuniones siempre hay gente con diferentes inclinaciones políticas, aunque la mayoría ya habla de que es parte de la sociedad civil y no milita en ningún partido.
Uno de ellos, se refirió a la inestabilidad del mercado cambiario y la inflación y que eso crea descontento en el empresariado. La persona que habló del tema no es economista, por supuesto.
Primero, le respondí que República Dominicana es el país con la estabilidad cambiaria más sólida en toda la región de LAC y que tenía las cifras para demostrarlo. Inclusive, le dije que en un año donde se presagian grandes crisis geopolíticas y económicas, la tasa de cambio se está de nuevo apreciando debido a la gran entrada de divisas por diferentes fuentes.
Eso ha permitido que aun con una diferencia cada vez menor entre la tasa fijada por la FED y la del BCRD, el flujo de capitales, en vez de volar hacia los bonos del tesoro de Estados Unidos, seguía firme en el país y mas bien estaban entrando capitales frescos por el buen clima de negocios y la rentabilidad.
Ojalá muchas economías desarrolladas o emergentes puedan decir lo mismo.
Segundo, busqué en mi celular las recientes declaraciones del nuevo presidente de la AIRD, quien dijo lo siguiente, citamos:
“El presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache, calificó de «extraordinario» y «espectacular», la gestión del presidente Luis Abinader y el gobierno que ha presidido en los últimos tres años, sobre todo con el manejo de la pandemia y la inflación”.
Y agregó, citamos: El empresario destacó que el crecimiento económico de la República Dominicana ha sido impresionante para un país de este tamaño, y es un ejemplo para la región de Latinoamérica, ya que logramos un crecimiento de un 5% cuando muchas naciones apenas lograron por encima del 1% y 2%, así que me parece que se ha manejado extraordinariamente bien».
Es difícil encontrar en otros países declaraciones como estas de un sector altamente representativo del empresariado.
En fin, le dije al amigo, puedes criticar otras cosas del gobierno en las que podríamos coincidir, pero usaste dos ejemplos que no se ajustan a la realidad y no lo digo por inclinaciones políticas. Son hechos comprobados y nada más.

