Turismo dominicano.
Santo Domingo. – Diversas asociaciones del sector turístico manifestaron su preocupación por el proyecto de Ley 30-26 y sus modificaciones fiscales, al considerar que algunos de sus componentes podrían generar distorsiones en la operación del turismo y afectar su competitividad.
Los gremios explicaron que, aunque respaldan las políticas de sostenibilidad fiscal y ambiental, es necesario introducir ajustes técnicos que tomen en cuenta la estructura real de costos del sector.
Entre los puntos señalados, plantean que las contribuciones por residuos sólidos se calculen en función de la generación efectiva de cada empresa y no sobre su facturación total, con el fin de evitar cargas desproporcionadas.
Asimismo, proponen la creación de un régimen especial para los anticipos del Impuesto sobre la Renta (ISR) que refleje la rentabilidad real de las operaciones turísticas, especialmente en un sector caracterizado por alta estacionalidad y márgenes variables.
Los representantes del sector también advirtieron que el modelo de intermediación de los tour operadores debe ser considerado, ya que una parte significativa de sus ingresos corresponde a pagos a terceros como hoteles, transporte y excursiones, por lo que gravar la facturación bruta podría no reflejar la realidad económica de la actividad.
Los gremios reiteraron su disposición al diálogo con las autoridades, al tiempo que insistieron en que las reformas deben ser “técnicas, proporcionales y consensuadas” para garantizar la sostenibilidad del sector turístico sin afectar su competitividad.

