La promotora inmobiliaria china Vanke ha informado este martes de que la caída de ventas de casas en mayo se moderó por tercer mes consecutivo tras dejarse un 29.3% en comparativa interanual, hasta los €2,960 millones, lo que supone, también, un 11.5% más que en abril.
A pesar de esta mejora, que ha provocado que las acciones de Vanke repuntasen un 3.34% en la Bolsa de Shenzen y un 7.01% en la de Hong Kong, la compañía asiática sigue aquejada de problemas de liquidez a cuenta de la crisis que atraviesa el sector en el ‘gigante asiático’ y cuyos máximos exponentes son Evergrande y Country Garden.
En este sentido, Vanke comunicó hace siete días la venta del proyecto pendiente de finalización de la que pretendía ser su nueva sede central a un conjunto de compradores que incluían a su principal accionista, la estatal Shenzen Metro.
La venta del activo, situado en la ciudad sureña de Shenzen, habría permitido levantar €284.5 millones, según los datos de la subasta. La parcela fue adquirida originalmente en 2017 por €393.8 millones.
El objetivo de las desinversiones acometidas recientemente por Vanke serían mejorar su perfil de liquidez. Así, la inmobiliaria ha logrado asegurar casi €3,680 millones en préstamos bancarios durante las últimas semanas.
Resultados y “rating”
Los resultados de Vanke para 2023 recogen una caída del 46.4% en el beneficio neto atribuido, que fue de €1,545 millones, mientras que los ingresos disminuyeron un 7.6%, hasta los €59.160 millones.
Además, Vanke se ha visto penalizada por las rebajas de su ‘rating’ después de que Moody’s degradase su nota de solvencia a ‘bono basura’ a principios de marzo y Fitch hiciese lo propio a finales del mismo mes al rebajar la calificación a ‘BB+’ desde ‘BBB’, dentro ya del grado especulativo.

