Durante la séptima edición del Salón Internacional de Proteína Animal (SIAVS), Estevão Carvalho comentó que Brasil no busca competir de manera agresiva con las industrias locales de otras naciones, sino garantizar su abastecimiento frente al crecimiento de población mundial y su demanda continua de alimentos, haciendo énfasis en la premisa de que Latinoamérica logre exportar al mundo.
Siguiendo estos parámetros y con enfoque en República Dominicana, el gerente del área de mercados de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) mencionó la posibilidad de replicar un modelo de venta al exterior parecido al de su nación, pero con requisitos específicos como una especialización de nicho, tomando en cuenta que se trata de un estado más pequeño que no cuenta con extensas áreas para producir grandes volúmenes.

Según los datos presentados durante el encuentro, el gigante de Suramérica se posiciona hoy en día como el mayor exportador mundial de pollo y carne vacuna, el tercero en carne de cerdo, además de ampliar proyecciones en otros productos de origen animal como el huevo, tilapias y lácteos, comercializándose en más de 150 países con más de 220,000 contenedores al año en todos los continentes.
“Para que la República Dominicana se especialice en algo, porque si va al gran mercado necesita tener volumen y no tienen mucha área. Entonces se especializan en algo, algún producto específico y se tornan (como) el mejor; entonces se puede competir”, aclaró durante la séptima edición del Salón Internacional de Proteína Animal (SIAVS).
Estevão Carvalho gerente del área de mercados de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA)Fuente Externa

Asimismo, recomendó lograr costos competitivos en la alimentación animal, como el maíz y la soya, que representan el 70% y 75% del costo final, además de garantizar alianzas entre el sector privado y el gobierno para identificar prioridades y negociar acuerdos y certificados sanitarios.
Como punto clave, abordó la eliminación de la peste porcina africana (PPA) en su totalidad para asegurar un modelo económico hacia el exterior sostenible alienado a las normas de bioseguridad.

Desde el punto de vista de Sula Alves, directora técnica del ABPA, hacerle frente a esta enfermedad es fundamental, una acción sumamente coordinada entre el sector público y el privado que priorice un estricto vacío sanitario y la máxima precaución antes de retomar las actividades ganaderas.
“Considero que la PPA representa un desafío sanitario de gran magnitud para cualquier país. Para hacerle frente en la República Dominicana, es fundamental comprender que esta enfermedad requiere una acción sumamente coordinada entre el sector público y el privado. Esta estrategia debe priorizar un estricto vacío sanitario y la máxima precaución antes de autorizar la reanudación de las actividades productivas”, declaró al medio.
Sula Alves, directora técnica del ABPAFuente Externa
Relaciones comerciales
Por otro lado, Carvalho habló sobre las relaciones comerciales entre República Dominicana y Brasil las cuales relacionadas con este sector presentan oportunidades de crecimiento latentes para su mejora.
De acuerdo a sus declaraciones, los focos de atención más interesantes se inclinan a la necesidad de agilizar y dar estabilidad al proceso de aprobación y renovación de las fábricas brasileñas que exportan a la nación caribeña y así lograr evitar los retrasos actuales entre las aprobaciones.
“Hoy ya tenemos un comercio de Brasil a República Dominicana de pollo y de cerdo; lo que podemos hacer para mejorar y tener una relación más estable son las condiciones de aprobación de las fábricas de Brasil que van a vender a República Dominicana”, explicó.
Carvalho sostuvo que para que las fábricas brasileñas puedan vender sus productos a República Dominicana es necesaria la aprobación de las autoridades dominicanas mediante una habilitación; sin embargo, esta contiene un límite de tiempo muy corto, además de una visita de inspección física a la planta en Brasil para ser renovada.
Como el proceso de renovación suele retrasarse y no concretarse a tiempo, las fábricas pierden su certificación de exportación, generando un vacío temporal donde la mercancía no se envía y se afecta la regularidad de los envíos.
Aunque aseguró que la aprobación ya es un paso importante en el intercambio comercial, el obstáculo burocrático y logístico en las exportaciones continúa presentándose como un desafío logístico importante.
“Solo es un punto a mejorar. Sería una oportunidad para poder hacer esto de forma más rápida y sencilla y un proceso más simple”, agregó Vitória Pereira, analista de Inteligencia de Mercados de la ABPA.
Mientras tanto, el país se mantiene como uno de los principales destinos de las exportaciones brasileñas en el Caribe, logrando expedir hasta 35,000 toneladas de carne de pollo al año, garantizando la seguridad alimentaria local y demostrando la capacidad exportadora del gigante suramericano ante los países vecinos que se mantienen cerrados a su industria.
Hasta escrito está esta nota; Carvalho indicó que, como solución, ambos gobiernos discuten un nuevo modelo de aprobación que elimine estos desfases temporales para garantizar un suministro de proteína animal continua y estable durante todo el año.
