La consolidación fiscal se logrará, según el CREES, a través de reglas fiscales que reduzcan el déficit y una reforma tributaria que simplifique el sistema impositivo

La subida de la deuda obliga a una consolidación fiscal, la cual se logra a través de reglas fiscales que reduzcan el déficit, una reforma tributaria que simplifique el sistema impositivo e implementando reformas estructurales.

El planteamiento fue hecho ayer por el vicepresidente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), Miguel Collado Di Franco, en un encuentro con la prensa sobre “Presupuesto 2023 y las finanzas públicas ante los cambios internacionales”.

Precisó que la reforma tributaria implicaría elimine los impuestos más distorsionadores, reducir las tasas de los existentes y ampliar sus bases.

Favoreció reformas en los sectores eléctrico, transporte de carga, Código del Trabajo y en la educación, a fin de que permitan incrementar la productividad promedio en la economía y elevar los ingresos de los ciudadanos.

Resaltó que más de un tercio del déficit del gobierno es por el sector eléctrico, que para el próximo año tiene presupuestado transferencias por más de US$1,200 millones.

Consideró que los riesgos sobre gastos e ingresos en 2023 podrían incrementar las necesidades de financiamiento.

Los factores de riesgo para el presupuesto 2023 son aumento de gastos por ser año pre-electoral y la incertidumbre de los precios de los commodities energéticos podría incidir en el gasto asociado a transferencias del sector eléctrico.

Otros dos factores son, a su juicio, los incrementos del costo de nuevas emisiones de deuda y el crecimiento de ingresos fiscales de menos de dos cifras ante la moderación de la inflación.

Señaló que hubo un incremento en el rendimiento de los bonos soberanos emitidos en febrero.

El rendimiento a siete años de los bonos soberanos pasó de 5.41% a 7.81% del 17 de febrero al 27 de octubre de este año.

Los cambios internacionales se reflejan en los rendimientos de los bonos soberanos del país. Las letras del Banco Central pasaron de 6,99% el 5 de enero a 11.19% el 14 de septiembre de 2022, dijo.

La deuda del sector público no financiero subió de US$3,243.5 millones en el 2000 a US$52,368.6 a agosto de 2022, para un incremento de 1,514%. La deuda consolidada a agosto pasado estaba en US$70,205.4 millones. De cada cien pesos de ingresos tributarios, el gobierno tiene que destinar RD$24.4 al pago de los intereses de la deuda y para el 2023 está contemplado un 23.4%.

Consideró que el déficit fiscal del próximo año rondará el 3.5%, contrario al 3% establecido en el presupuesto.

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