Dictadura venezolana y deuda con Petro Caribe

Por José Alfredo Guerrero

El tú me tiras las cajas y te devuelvo los cajones entre el gobierno dominicano y los ladrones de la voluntad popular que tienen secuestrada a Venezuela en una dictadura socialista ha puesto a recordar la operación de recompra anticipada de la deuda con PetroCaribe.

El Dr. Farola, por ejemplo, en este post recuerda una realidad incontrovertible antes de la esa operación: Venezuela estaba “full en olla”.

Nada de sorpresa ahí, el socialismo es un camino indetenible hacia la pobreza material que va a la velocidad se consumen los recursos naturales.

También está en lo correcto cuando deja entrever que el génesis de la operación empezó en el Palacio de Miraflores.

Despojarse de activos, aunque sea para pagar un mes de atraso en el alquiler, es uno de los recursos cuando se está al borde de la quiebra financiera.

Si bien es cierto que el interés empezó allá, esa era una transacción que importantes bancos de inversión estuvieron recomendando como razonable financieramente para ambos participantes varios meses antes de que se anunciara.

Desde luego las posibilidades de beneficios también atrajo el interés de intermediar a enchufados con radares para aprovechar oportunidades de lucro en arreglos de aposento.

Sin embargo, la transacción fue directa de gobierno a gobierno dejando de lado a intermediarios que en este caso aportaban poco valor, o un neto oneroso, con respecto a las condiciones en que era viable de forma bilateral.

Con respecto a los términos en que se cerró la operación, sin embargo, cae el popular Dr. Farola en el error común de valorarla con las comparaciones de los montos nominales envueltos en la operación. “¡Literalmente, les pagamos menos de la mitad y salimos de esa deuda!”.

Eso mismo expresó al concluir la transacción la vicepresidente de nuestro país, el alto descuento conseguido en la deuda lo valoró como un ahorro sustancial que merecía felicitar al equipo negociador del Ministerio de Hacienda y la Dirección General de Crédito Público.

Aplausos de reconocimiento, ciertamente, se merecían, pero no porque consiguieron darle en la madre a los chamos con el descuento.

Dictadura venezolana y deuda con Petro Caribe

Los méritos nada tienen que ver con capacidad de engañar o negociar como bellacos. La deuda con PetroCaribe se valoró en línea con los rendimientos de mercado que se estaban reportando en las transacciones de los bonos de la República Dominicana.

Venezuela tenía en su poder pagarés donde República Dominicana era el deudor y que estaban a un plazo mayor a diez años con una tasa de interés menor a los bonos soberanos que nosotros estábamos emitiendo a ese mismo plazo.

A través de PetroCaribe se prestaba con tasas concesionarias a los países miembros del acuerdo, de donde es probable seamos expulsados por ese gobierno que repite un fraude electoral colosal y está molesto con los países que lo cuestionan.

Pagarés con riesgo dominicano a tasas inferiores a la de sus bonos soberanos obligan a vender con descuento para atraer el interés de quienes con una llamada a un corredor de valores compran los soberanos.

Para entenderlo mejor imagine lo siguiente. A usted le regalan hoy un certificado financiero que fue emitido hace cuatro años con una tasa de interés de 10% que se paga anual.

El monto del certificado es un millón de pesos, vence dentro de un año y la tasa de interés es 10%.

Es decir, dentro de un año usted recibirá 1,100,000 pesos, lo agradece en el alma pero tiene dos problemas.

Primero, es hoy que quiere conseguir efectivo, no dentro de un año porque el acto de alguacil lo obliga a pagar una deuda lo recibió ayer, entregado por uno bien propasado que le recomendó cuidarse del Parkinson le notó en las manos.

Segundo, la tasa de interés ahora en un certificado a un año, en el mismo banco que el suyo y con la misma categoría de riesgo, está al doble, 20%.

El que invierte hoy un millón le entregan 1,200,000 dentro de un año. ¿Quiere esto decir que con el regalo le hicieron no podrá hacer nada contra la posibilidad de un embargo con los temibles Mau Mau o El Equipo?.

Maravillas puede hacer con la donación cuando tenga claro que no podrá conseguir un millón de pesos, el valor nominal del certificado, porque éste promete una ganancia que es inferior en la mitad a la opción que existe ahora para uno similar.

Para poder entregar su certificado por efectivo a alguien con intenciones invertir a un año hoy tendrá que ofrecerle una ganancia mayor que el 20% tienen asegurada simplemente entrando al banco y tomar un turno para ver un oficial de negocios.

¿Se convenció? Sí, ¿Qué puedo hacer? Lo más sencillo es auxiliarse de las redes sociales y anunciar a un grupo de amigos, o de referidos por sus amigos, que está dispuesto hacer negocio con cualquiera con fondos para invertir a un año en un título similar.

Solicita que le hagan ofertas por su certificado de un millón de pesos por mensaje directo para tomar su decisión hoy.
Para evaluar las ofertas tenga en cuenta esta tabla y, como en todo negocio, cierre con el que le ofrece el mayor monto por su certificado.

En la primera columna están las potenciales ofertas que inicia con la mayor, RD$916,700. Las demás son menores pero en la segunda columna en todas se reciben RD$100 mil de intereses, porque ese es el monto que promete el certificado de RD$1 millón al 10% a un año.

Todo comprador recibirá los mismos intereses, pero valores diferentes en la ganancia de capital. Esta es la diferencia entre el millón de pesos que recibirá por el certificado a vencimiento y el monto que se paga.

En el primer caso esa ganancia de capital es RD$83,300. Cuando se pagan RD$800 mil por el certificado de RD$1 millón la ganancia de capital es RD$200 mil.

El beneficio total es la suma de los intereses fijos más la ganancia de capital, en pesos, que al dividir por el monto pagado por el certificado resulta en la tasa de interés o rendimiento de la operación.

Para el primer caso el rendimiento es 20%, similar a la tasa que está ofreciendo el banco a un año ahora.
De manera que RD$916,700 es el monto máximo al que pudiera aspirar el vendedor si encuentra alguien indiferente entre recibir uno usado, emitido hace cuatro años y vence en uno, o un certificado con olor a nuevo que le entrega hermosa recepcionista en el banco.

De ahí en adelante, con compradores dispuestos a pagar menos, las tasas de rendimiento ahora superan 20% y ahí ejemplos que van de 22.2% a 37.5%.

Ahora supongan que como usted hay miles de personas en busca de transacciones similares para obtener liquidez, que existe un mercado profundo para certificados de ese plazo y entidades similares.

En estos casos con un mercado formalizado puede prescindir de redes sociales porque tendrá información precisa de los rendimientos que se han estado exigiendo para su certificado.

De la misma manera que busca una cotización para vender su carro usado en los portales más importantes, así encontrará información de lo que están exigiendo los compradores de títulos en el mercado secundario.

Si ayer el rendimiento que lee es 22.22% de inmediato podrá tener un estimado razonable de lo que hoy puede recibir por el regalo que recibió para atender su urgencia tener fondos: RD$900 mil.

El certificado se vendió ayer con un descuento del 10%, cien mil pesos menos que el valor nominal.

El mercado estaba exigiendo una tasa que implicaba vender con ese descuento.

Con los pagarés dominicanos en poder de Venezuela pasó eso mismo. Los mercados estaban indicando el rendimiento que se obtenía comprando soberanos dominicanos a plazos similares y eso le indicaba al gobierno de Venezuela el descuento que tenía que aceptar para que un comprador se decidiera adquirir los pagarés.

Conocedores de esa información que dan los mercados ambos gobiernos pactaron directamente unas condiciones no muy divorciadas de lo que hubiese sido una triangulación por banqueros de inversión éticos.

Gobiernos que se odian, como pasa en el comercio exterior, siempre terminan siendo conectados por la intermediación en mercados de capitales donde todos ganan.

En conclusión, no se le pagó a Venezuela la mitad de lo que se le debía, se le entregaron los valores consistentes con una valoración de mercado.

Y sobre el generoso acuerdo de PetroCaribe y la importancia de esa deuda bilateral en esta misma sección he escrito otros artículos.

También recopilé en el libro Debate Deuda Pública los publicados sobre el tema como colaborador de un medio local por varios años.

Dictadura venezolana y deuda con Petro Caribe