Los salarios pretendidos por los trabajadores en el país sudamericano registraron un aumento de tan solo 2,19% entre julio y septiembre, una cifra muy inferior a la inflación acumulada en ese periodo, que alcanzó el 5,8%. La diferencia refleja una pérdida de terreno frente al costo de vida.

En septiembre, la remuneración mensual solicitada promediada fue de 1.967.875 pesos (unos 1.270 dólares), con un incremento de apenas 1,02% respecto a agosto. Según la plataforma Bumeran, los postulantes están moderando sus aspiraciones ante las dificultades para conseguir empleo.

Esto responde a que muchos trabajadores priorizan la estabilidad laboral frente a la posibilidad de mejorar sus ingresos. Incluso, las percepciones solicitadas en septiembre quedaron por debajo del sueldo promedio que recibían los trabajadores formales en agosto.