El discurso del Presidente de la FED ayer miércoles 22 de marzo, reiteró que la banca norteamericana está fuerte, que en la quiebra de algunos bancos regionales nadie perderá sus ahorros y que se está inyectando liquidez a los bancos para blindarlos sobre cualquier pánico o contagio.
Señaló que se tomaron todas las medidas para proteger la economía de Estados Unidos y su sistema financiero.
Los balances de la FED vuelven a aumentar con las facilidades de liquidez que suman unos 300 mil millones en la última semana, con garantía de activos colaterales que poseen lo bancos a largo plazo.
Pero no por la necesidad, sino más bien como una barrera para frenar el pánico o el contagio en el sistema financiero.
Esa masiva expansión monetaria podría a su vez, aumentar los precios si los bancos no frenan los créditos, aunque con las tasas vigentes hay que pensarlo dos veces.
En el esperado anuncio sobre la tasa de interés, la FED aumentó solo 25 puntos básicos, llevando la tasa a 5%-5.25%. Pero dio indicios de que en la próxima reunión en junio, podría haber una pausa y esperar cómo evoluciona la inflación en los próximos meses.
¿Llegó la tasa de interés a un tope en Estados Unidos?
Es posible, ya que la proyección de crecimiento para el 2023 se estima entre 0.5% y 1% y el desempleo entre 4.5% y 5% en el peor escenario.
Los rendimientos de los bonos del tesoro han caído en los últimos días y eso favorece que el BCRD mantenga su tasa de política monetaria en su nivel actual de 8.5%, vigilando siempre el flujo de capitales.
Lo más importante es que los mercados comienzan a recuperarse lentamente y el contagio se aplaca.
Finalmente, la crisis bancaria no es un tema cerrado y la inflación está lejos de llegar a su meta.

