El sector de zonas francas mantiene sus expectativas positivas en que República Dominicana logre un Acuerdo sobre Comercio Recíproco (ART) con Estados Unidos que permita revertir la pérdida de competitividad provocada por el arancel de 12.5% aplicado a sus exportaciones. La medida ha reducido los márgenes de intermediación de las empresas, que han tenido que renegociar las condiciones de venta para compensar a sus clientes por el impacto de los cambios en el entorno.
Así afirmó la presidenta de la Asociación Dominicana de Zonas Francas (Adozona), Claudia Pellerano, quien señaló que el gravamen coloca al país en una posición de desventaja frente a competidores que enfrentan condiciones arancelarias distintas, aunque reconoció que el impacto varía según el producto, su origen y las reglas aplicables.
Señaló que el cambio redujo los márgenes de intermediación de las empresas y ha obligado a renegociar precios con sus clientes para compensar el impacto.
Pellerano durante una visita al director del HOY, Rolando M. Guzmán, sostuvo que el sector compite no solo con países cercanos, sino con empresas de Asia y otras regiones del mundo, debido a que las multinacionales comparan mercados globalmente al momento de decidir dónde invertir. México, por ejemplo, mantiene una ventaja en una gran cantidad de rubros al contar con un tratado comercial diferente.
Ante este escenario, el sector trabaja con el Gobierno en la identificación de exclusiones para actividades consideradas estratégicas para Estados Unidos en un acuerdo ART.
Apuesta a transformar
El director del HOY, Rolando Guzman y Mario Méndez, editor de Economía
Claudia Pellerano
En paralelo, las zonas francas avanzan en una transformación de su estructura productiva, pues hace 15 años, más del 50% de las operaciones estaban vinculadas a confecciones y calzado, mientras que actualmente los dispositivos médicos y los productos eléctricos figuran entre los principales renglones de exportación.
Pellerano expuso que la estrategia busca incorporar actividades de mayor valor agregado sin abandonar los sectores tradicionales, que continúan siendo importantes para la generación de empleos. El sector cerró el año pasado con 200,000 empleos y actualmente tiene cerca de 197 mil.
El crecimiento hacia actividades más sofisticadas demanda también trabajadores con mayores niveles de preparación. Por ello, Adozona ha trabajado con empresas, instituciones académicas y entidades públicas para ajustar la formación a las necesidades de las industrias, con especial atención a las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Cerca del 85% de las becas otorgadas este año están vinculadas a estas áreas.
La presidente de Adozona también enfatizó que uno de los principales retos es lograr que la oferta educativa responda a las necesidades concretas de cada zona industrial. Para ello se desarrollan proyectos piloto en San Pedro, Santo Domingo Este y Santiago, que buscan conectar las necesidades de las empresas con los programas de los centros educativos cercanos.
Consideró que el país debe avanzar hacia procesos productivos cada vez más complejos, porque es allí donde se genera mayor valor agregado. Esto incluye fortalecer el talento, mejorar la infraestructura y preparar las condiciones para que las empresas puedan avanzar dentro de sus actuales cadenas de suministro.
Los dispositivos médicos y la industria eléctrica y electrónica son dos de las áreas con mayor potencial de expansión, debido a las capacidades que ya existen en el país y a la conexión de sus procesos con sectores como el automotriz y los semiconductores.
“La estrategia no consiste únicamente en atraer nuevos productos, sino en desarrollar procesos de mayor complejidad”, , explicó Pellerano.
La presidenta de Adozona también planteó la necesidad de ampliar la presencia de las zonas francas dominicanas en otros mercados, particularmente Europa y Canadá, como parte de una estrategia para reducir la dependencia de un solo destino. Para lo cual se necesita fortalecer el apoyo de la Cancillería y las embajadas.
Pellerano visitó el HOY y respondió preguntas de Guzmán junto a la jefa de Marien Aristy Capitán y de Mario Méndez, editor de Economía.
