El valor del combustible alcanzó un máximo histórico de 5,85 dólares por galón (3,7 litros), un precio récord que no se registraba desde el 2022, resultado de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y especialmente del bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.

De acuerdo con datos de la asociación automovilística estadounidense, la gasolina regular también ha mostrado una tendencia al alza, promediando un precio de 4,15 dólares por galón.

Se espera que estos aumentos impacten de forma directa en los costos para el transporte comercial y al sector agrícola estadounidense, que se traducirá en precios más elevados de alimentos y bienes básicos, intensificando todavía más la presión inflacionaria.