SANTO DOMINGO.- La Administradora de Riesgos de Salud ARS Primera informó que mantienen abiertas las conversaciones con la Asociación Nacional de Clínicas Privadas (ANDECLIP) para alcanzar una solución mediante el diálogo ante el anuncio del gremio sobre la suspensión de servicios a sus afiliados programada para el próximo martes 14 de julio.

Indicó que desde el inicio de este proceso han mantenido una posición abierta, participativa y orientada a la búsqueda de consensos, siempre poniendo en el centro a sus afiliados y la estabilidad del Sistema Dominicano de Seguridad Social.

Durante este proceso, los diferentes actores del Sistema han permanecido informados sobre la evolución de las conversaciones.

«Confiamos en que, mediante el diálogo y el respeto al marco institucional, sea posible alcanzar una solución que preserve el acceso a los servicios de salud y la sostenibilidad del sistema», sostuvo en un comunicado.

Asimismo, ARS Primera informó que ha activado las previsiones necesarias para garantizar la continuidad de la atención a sus afiliados mediante su red de prestadores.

«Nuestro compromiso es seguir ofreciendo acceso oportuno a los servicios de salud y minimizar cualquier eventual impacto para los afiliados. Reiteramos nuestra disposición permanente al diálogo y a la construcción de soluciones responsables que beneficien a los afiliados, a los prestadores y a todos los actores del sistema de salud», concluyó.

La medida adoptada por Andeclip afectará a más de 1.4 millones de afiliados a las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) Primera y Futuro que dejarán de recibir consultas, procedimientos electivos y otros servicios médicos en las clínicas privadas del país a partir del próximo martes 14 de julio.

La Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados (Andeclip) anunció la suspensión de los servicios por tiempo indefinido debido a la falta de acuerdos sobre el aumento de las tarifas.

La medida impactará a 1,121,023 de afiliados de Primera ARS y a 360,156 afiliados de ARS Futuro, es decir, 1,481,179 afiliados que registraba la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) hasta abril, quienes solo tendrán garantizada la atención en casos de emergencia y en las unidades de cuidados intensivos.

La decisión fue adoptada durante una asamblea en la que participaron representantes de unas 130 clínicas privadas del país.