SANTO DOMINGO.– El economista Daniel Toribio, secretario de Finanzas y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo cuestionó las declaraciones del ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz sobre una reducción de la deuda pública, al considerar que las cifras deben analizarse tomando en cuenta el comportamiento de la economía y del endeudamiento estatal.

Toribio explicó que utilizar 2020 como referencia puede generar una interpretación incompleta, debido a que ese año estuvo marcado por la pandemia de COVID-19, una contracción de la economía y un incremento significativo del endeudamiento público.

“Tomar 2020 como punto de comparación puede producir una imagen engañosa, porque ese fue el año excepcional de la pandemia. La economía cayó y al mismo tiempo el Gobierno aumentó considerablemente el endeudamiento”, sostuvo.

El economista señaló que la relación deuda/PIB compara el monto de la deuda con el tamaño de la economía, por lo que una reducción de ese indicador no necesariamente implica que el Estado haya disminuido el monto que debe.

“Con la recuperación económica posterior, el denominador volvió a crecer y el porcentaje bajó. Eso es positivo, pero no significa que el Estado deba menos dinero”, precisó.

El dirigente opositor citó cifras oficiales de la Dirección General de Crédito Público y afirmó que la deuda del Sector Público No Financiero pasó de US$61,549.9 millones al cierre de 2025, equivalente al 47.9 % del PIB, a US$67,827.8 millones al 31 de julio de 2026, para un 48.2 % del PIB.

“En siete meses, la deuda aumentó US$6,277.9 millones, más de un 10 %. Por eso, una cosa es que la relación deuda/PIB haya bajado respecto del pico extraordinario de 2020 y otra muy distinta es que haya disminuido la deuda”, afirmó.

Toribio sostuvo que durante la pandemia se produjo un doble efecto, debido a que mientras la economía se contraía, el Gobierno incrementaba el endeudamiento para financiar las medidas de emergencia, lo que llevó la relación deuda/PIB a niveles excepcionalmente elevados.

A su juicio, para evaluar la situación de las finanzas públicas no basta con observar la relación entre la deuda y el Producto Interno Bruto, sino que también deben considerarse el monto total adeudado, el ritmo al que crece el endeudamiento, los ingresos del Gobierno y el costo del servicio de la deuda.

“La relación deuda/PIB es un indicador que debe tomarse en cuenta. Pero la fotografía completa exige mirar también cuánto debemos, a qué ritmo aumenta la deuda, cuánto recauda el Gobierno y cuánto cuesta pagarla”, señaló.

Asimismo, al referirse al crecimiento anunciado de un 34 % en la inversión pública durante el actual período fiscal frente al mismo período del año anterior, Toribio advirtió que la comparación parte de niveles particularmente bajos.

El economista concluyó que comparar los indicadores actuales con los registrados durante el año excepcional de la pandemia, sin explicar el comportamiento del PIB y del endeudamiento, puede ofrecer una visión incompleta sobre la evolución de las finanzas públicas.