Las catástrofes naturales generan un impacto directo en los medios productivos. En los últimos años la ocurrencia y magnitud de estos se ha intensificado. En el caso de República Dominicana, se encuentra en la ruta estadísticamente frecuentada de los huracanes, lo que ocasiona fuertes tormentas, lluvias y huracanes a lo largo del tiempo.

Uno de los sectores más afectados es el sector agrícola, ya que a menudo enfrenta consecuencias como la pérdida de cosechas y ganado, brotes de enfermedades y destrucción de infraestructura. Un ejemplo de esto fueron las lluvias del ocho de noviembre de 2023, que dejaron pérdidas sobre unas 11 provincias agrícolas, evidenciándose daños significativos en la parte sur del país por más de RD$5,000 millones.

La ubicación geográfica del país lo expone a una amplia gama de riesgos naturales, ya que ocupa el puesto 40 de 193 países en cuanto a vulnerabilidad a los riesgos de catástrofe.

En este contexto, los seguros agropecuarios emergen como una herramienta crucial para proteger a los agricultores de pérdidas devastadoras y asegurar la continuidad de sus actividades productivas.

Ley

Con la promulgación de la Ley 157-09 se crea la Dirección General de Riesgos Agropecuarios (Digera), que coordina, establece, regula y controla el funcionamiento de los aportes estatales al seguro agrícola, pecuario y forestal en todo el territorio dominicano.

Antes de la promulgación de esta ley, el sector agropecuario se manejaba mediante un fondo de contingencia destinado a catástrofes y emergencias nacionales, situación que no era factible para el presupuesto del país, puesto que había que desviar una cantidad no especificada de dinero que podría ser invertido en otros sectores.

La Aseguradora Agropecuaria Dominiacana (Agrodosa) es actualmente la única aseguradora que ofrece seguros agrícolas y ganaderos en el país. El Gobierno subvenciona el 50% de la prima del seguro agrícola a los pequeños y medianos productores. Sin embargo, el presupuesto asignado a la subvención ha resultado insuficiente, lo que ha limitado el crecimiento del mercado.

El seguro de cultivos y ganado está disponible para distintos tipos de cultivos y ganado y para múltiples riesgos. Se cubren riesgos climáticos como inundaciones, huracanes y sequías, entre otros. Se han efectuado pagos como consecuencia de los tornados que afectaron a los plátanos en el noroeste, y otros pagos importantes en relación con la sequía.

Aunque la ley fue promulgada hace 15 años, solo el 8% de los productores agrícolas los cubre un seguro. Las primas suscritas en el sector agrícola representaron sólo el 0.6% del total de primas netas del sector asegurador en 2023, de acuerdo con un estudio presentado por la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), Marcelo Reyes, sostiene Agrodosa presenta una oferta poco atractiva, ya que con el tiempo han subido la prima (precio del seguro), el deducible y los niveles de riesgos. “Con esta acción aumenta el precio para acceder al mismo, en adición creo que los niveles de cumplimiento son cuestionables”, dijo.

Primas cobradas

Estadísticas de la Superintendencia de Seguros, las primas netas cobradas por Agrodosa han aumentado RD$3.8 millones, pasando de RD$3.6 millones en 2016 a RD$7.5 millones. En 2019, registró una baja de un -18.4%, para el año siguiente tuvo una mejora al llegar a los RD$5.6 millones.

En 2021 y 2022 tuvieron aumentos positivos de RD$6.8 millones y RD$7.1 millones, respectivamente, mientras que en 2023 el aumento fue de 5.2%. Entre enero- abril de este año las primas netas cobradas sumaron RD$1.9 millones.

Urgencia

De acuerdo con un estudio presentado por la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores (Cadoar) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la compra voluntaria de seguros agrícolas constituye menos del 10% de la cartera de Agrodosa, supuestamente porque los agricultores creen que, en caso de pérdidas relacionadas con el clima, recibirían asistencia del Gobierno, por lo que el seguro se percibe como un gasto innecesario.

Refiere que el seguro agropecuario podría integrarse aún más en la labor de las distintas instituciones que trabajan en el sector, como las cooperativas, muchas de las cuales tienen socios agricultores, a través del Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop). Indica que las personas de bajos ingresos valoran el seguro una vez que entienden su necesiadad e importancia.

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