El país sudamericano consideró que la imposición de nuevos gravámenes por parte de Washington sería «injusta», por lo que pidió mantener el diálogo bilateral, a un día de que EEUU anuncie si aplicará nuevas tarifas a las exportaciones brasileñas.
La Administración Trump analiza imponer a Brasil un arancel de 25% por presuntas prácticas comerciales desleales y otro de 12,5% por supuestas deficiencias en el combate al trabajo forzado. El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva rechazó dicha propuesta y afirmó que no justifican nuevas sanciones.
Las negociaciones continúan a contrarreloj antes de que expire el plazo este 15 de julio. La disputa comercial se desarrolla, además, en un contexto electoral en Brasil, donde el presidente Lula buscará la reelección en octubre.
