La Red Nacional de Productores y Emprendedores del Café (Reproca) y líderes del subsector café alzaron su voz de alarma sobre la contradicción que afecta la caficultura nacional porque a pesar de la mejora en la calidad del café dominicano y de registrarse precios internacionales históricos, entre el 60% y el 70%, el café que consume en el país es importado.

Los cafetaleros aseguraron que eso representa una fuga importante de divisas que, solo en 2023, alcanzó los 54.6 millones de dólares.

Apuntaron que esta situación beneficia a productores de países como Brasil, Vietnam, Honduras y El Salvador, entre otros.

Enrique Chalas, vocero de Reproca, explicó que esa dinámica desangra al productor local. “Es cierto que exportamos café dominicano de alta calidad pero el importado para cubrir el mercado nacional es de calidad deficiente”, afirmó Chalas.

“Los Años Perdidos»

Indicó que las organizaciones han indicado al Gobierno dominicano que se deben aprovechar los estímulos del mercado. «Los precios se cuadruplicaron, pasando de 5,500 el quintal en 2021 a 23,000 en 2025. Sin embargo, este incremento no se ha traducido en rentabilidad para los productores locales debido al estancamiento de la producción nacional», expresó Chalas.

Inacción estatal es evidente 

Reproca señaló que el Instituto Dominicano del Café (Indocafé) recibe anualmente unos 350 millones de pesos en los últimos seis años, los que se destinan principalmente al pago de nóminas, lo que indican que deja a los productores desprovistos de asistencia técnica, de apoyo en infraestructura económica y social lo que provoca la migración de los jóvenes a las ciudades. 

Aregaron que a esta situación se une la falta de una política de uso de mano de obra extranjera ilegal. «Hacemos un llamado a establecer la caficultura como Meta País. Los productores dominicanos afirman tener la capacidad de cultivar el 90% del café que demanda el país si se implementan medidas adecuadas lo que a su vez repercutirá en la producción de agua y la conservación hidroeléctrica», explica la entidad.

Refiere que hay consenso en la urgencia de cuidar el ecosistema y de producir agua a una población que la demanda cada día en cantidad y se reconoce que el café por su cualidad agroforestal es un productor de agua por naturaleza.

“Enfrentar los problemas que limitan a la caficultura en una respuesta al desarrollo rural y producción de alimentos en tanto que el café se desarrolla asociado a la producción de la canasta alimentaria”, expuso el vocero de Reproca.